Formatos de trabajo para monitoreo e inspección ferroviaria
Cada tramo de vía tiene su propia lógica: tráfico, antigüedad del riel, cantidad de aparatos, disponibilidad de ventanas de corte. Por eso armamos tres modalidades de servicio que se adaptan a distintos niveles de infraestructura y a distintas formas de operar el mantenimiento.
Relevamiento puntual
Inspección cerrada con fecha de inicio y fin. Se recorre el tramo asignado, se registran fisuras, desgaste de riel, estado de fijaciones y se entrega un informe con coordenadas y prioridad de intervención. Sirve cuando hay que documentar el estado actual antes de una obra o una auditoría.
- Duración acotada, sin permanencia en el predio
- Informe técnico con fichas por componente
- Recomendado para tramos nuevos o previos a renovación
Coordinar relevamiento
Monitoreo continuo
Instalación de sensores de vibración, temperatura y desplazamiento sobre durmientes y rieles, con plataforma de lectura remota. Los operadores reciben alertas cuando una lectura sale del rango esperado y pueden cruzar el dato con el historial del tramo.
- Nodos sensores distribuidos por kilómetro
- Panel de alertas y trazabilidad por activo
- Capacitación al equipo de operaciones de la línea
Ver alcance del monitoreo
Gestión de activos
Digitalización del inventario de componentes críticos: corazones de cruzamiento, aparatos de vía, fijaciones, rieles y señales. Cada ficha guarda historial de intervenciones, vida útil estimada y alertas automáticas cuando un activo se acerca al umbral de recambio.
- Migración desde planillas y registros en papel
- Alertas por porcentaje de vida útil consumida
- Planificación de mantenimiento preventivo por sector
Conocer el esquema
Si todavía no tenés definido el formato, podés revisar cómo combinamos sensores e inspección en campo o volver a la vista general del servicio.