Monitoreo remoto de vía
Nodos de vibración, temperatura y desplazamiento instalados en rieles y durmientes. Las lecturas llegan a un tablero único donde el operador ve el estado del tramo sin recorrerlo a pie.
Cada servicio arranca con un relevamiento en campo y termina con datos cargados en la plataforma de gestión. No vendemos equipos sueltos: armamos el circuito completo entre sensor, lectura remota y decisión de mantenimiento sobre la vía.
Nodos de vibración, temperatura y desplazamiento instalados en rieles y durmientes. Las lecturas llegan a un tablero único donde el operador ve el estado del tramo sin recorrerlo a pie.
Relevamiento visual y con dron sobre playas de maniobras, cruces y curvas cerradas. Se registran fisuras, desgaste de corazón de cruzamiento y desalineaciones con coordenada GPS.
Ficha técnica, historial de intervenciones y vida útil estimada por componente. La plataforma avisa cuando un activo se acerca al umbral de reemplazo y ordena la prioridad de trabajo.
Configuramos umbrales por tipo de vía y capacitamos al personal de línea para leer cada alerta. El objetivo es que la cuadrilla salga con una tarea concreta y no a revisar todo el tramo.
Exportamos datos a planillas, SCADA o sistemas propios del operador. Si ya hay un inventario en papel, lo digitalizamos y lo dejamos consultable desde cualquier puesto de control.
Reportes mensuales con evolución de lecturas, puntos críticos detectados y recomendaciones de intervención. Sirven tanto para el área de mantenimiento como para auditorías internas.
Si querés ver cómo se combinan estos servicios en un esquema de trabajo completo, revisá las prestaciones por tipo de red o compará los formatos de acompañamiento según el tamaño del corredor.
Estos comentarios vienen de equipos de vía, supervisores de playa y responsables de mantenimiento que ya trabajan con sensores, inspección remota o inventario digital. No hablan del software en abstracto: cuentan qué pasó con las guardias nocturnas, los reclamos por desgaste y las planillas que antes se perdían entre turnos.
Antes teníamos tres cuadrillas recorriendo el mismo tramo sin saber qué había visto la anterior. Con los nodos de vibración en los durmientes, el jefe de vía llega a la mañana con las alertas ya filtradas. Bajamos las salidas de emergencia casi a la mitad en el primer trimestre.
La playa de maniobras era el punto ciego. El relevamiento con dron nos marcó doce corazones de cruzamiento con desgaste antes de que se sintiera en la marcha. Cargamos las coordenadas en el sistema y el área de obra armó el plan de reemplazo sin frenar la operación de carga.
Pasamos de carpetas por sector a un inventario único con historial de intervenciones. Cuando un componente llega al 80% de vida útil, la alerta sale sola y el taller pide el repuesto con tiempo. Dejamos de improvisar el mantenimiento los viernes.
Lo que más nos sirvió fue la capacitación: no nos dejaron una plataforma para adivinar. Aprendimos a leer las alertas de temperatura y a distinguir una vibración normal de una que pide frenar el tren. Eso cambia la guardia nocturna.
No todas las líneas necesitan lo mismo. Estos son los tres esquemas con los que trabajamos habitualmente, según el estado de la infraestructura, la extensión del trazado y la capacidad del equipo técnico que ya tiene la operadora.
Para tramos cortos o zonas con una falla concreta. Incluye inspección visual de vía, medición de trocha y registro fotográfico georreferenciado. Se entrega un informe con puntos críticos ordenados por prioridad y una recomendación de intervención. Sirve como diagnóstico inicial antes de decidir cualquier inversión mayor.
Ver alcance del relevamientoPensado para corredores troncales con tráfico intenso. Instalamos nodos de vibración, temperatura y desplazamiento sobre durmientes y rieles, y conectamos las lecturas a una plataforma de alertas. El equipo de la línea recibe capacitación para interpretar avisos y activar protocolos. La operación pasa de inspección por calendario a respuesta por evento.
Ver esquema de monitoreoPara operadoras que necesitan ordenar inventario y planificar intervenciones. Digitalizamos fichas técnicas, historial y vida útil estimada de cada componente crítico, y configuramos alertas cuando un activo se acerca al final de su ciclo. El área de mantenimiento deja de apagar incendios y empieza a programar cuadrillas con antelación.
Ver componentes del plan